Larga vida a… la lavadora!

larga vida a2Estrenamos sección de los jueves, se trata de larga vida a.. un homenaje a todas las personas cosas o situaciones que facilitan mi paso por la maternidad. En esta ocasión hablaré del electrodoméstico más útil de mi casa, el mejor regalo que me ha dado mi madre, la cosa más ruidosa pero también más aguantadora, ésta que no se ha descompuesta una sola vez, si, adivinaron es mi amada lavadora.

La lavadora es un aparato electrodoméstico que sirve para, como su nombre lo indica, lavar la ropa o cualquier cosa que se nos ocurra, se inventaron, para bien de la humanidad en el año de 1691 por alguien que, respondiendo a las necesidades de las madres abnegadas que se pasaban las horas del día tallando las prendas de vestir sin poder hacer nada más, decidió crear a mi aliada número uno y darnos más tiempo para vivir.

Como toda madre, diré que mi lavadora es especial, se desconoce su origen, pues fue adquirida de segunda mano por mi adorada madre y utiizada por ella por nada más y nada menos que 10 años. Después, al casarme, decidió que ya era tiempo de modernizarse y mientras ella se compraba una moderna, ésta paso a mis manos para hacerme compañía en días difíciles. Si, es verdad que tengo que llenarla “a mano” cada vez que va a lavar o  enjuagar, pero ha sobrevivido a tanto, que ya lleva el apellido de la familia.

Una vez, en cuestión de un mes, pasamos nada más y nada menos que por tres lluvias torrenciales, con viento y todo que duraban unas 15 horas cada una. Como es muy pesada no pudimos meterla a la casa, tampoco teníamos algo para taparla, así que aguantó ahí afuera estoicamente las tormentas de la vida, un día después volvió a encender como toda una heroína.

Está de más decir que la amo porque me libra de tallar los pantalones sucios de mi esposo o las sábanas de mi cama, en cambio lo único que hago es meter las prendas, llenarla de agua, ponerle jabón y listo! tiempo libre para cocinar, lavar trastes o darle de comer a la nena. Todos felices y contentos con ropa limpia.

Por eso y muchas cosas más deseo larga vida a… mi amada lavadora!

¿Y tú, amas a tu lavadora?

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Mis miedos escondidos

Han llegado las 40 semanas de embarazo y no hay señales de que esta bebé quiera nacer, tengo contracciones pero muy aisladas sin dolor, pero nada más. Todo mundo pregunta si ya nació, si me voy a quedar para muestra, que si se me está pasando el parto y eso, aunque pensaba que no me afectaba, he descubierto que si.

Muchas veces en mi vida me he revelado a mí misma miedos que tenía escondidos en lo más profundo. Mi naturaleza es ser una persona algo perfeccionista, un tanto ansiosa, nerviosa y a veces algo extrema con el fin de que las cosas que me propongo salgan bien, todo dentro de la legalidad, no se preocupen. Lo heredé de mi madre, estoy segura y sé que esta parte de nuestra personalidad nos ha causado mucho dolor a ambas en nuestras vidas, pero ella ha aprendido a lidiar un poco con eso y yo, a esconderlo en lo más profundo, sin darme cuenta.

Hay muchos ejemplos que podría dar, pero los que más me han impactado son 2.

El primero, cuando estaba haciendo mi tesis de la licenciatura en educación especial, llevaba más de 6 meses trabajando en un documento sin pies ni cabeza, mi asesora no decía nada pues confiaba en mis dotes de buena estudiante y que poco a poco tomaría forma, pero no era así, el tiempo avanzaba y el trabajo era absurdamente inútil. Empecé a estresarme, ponerme muy ansiosa y entre tanto descubrí que tenía miedo a que mi trabajo no superara las expectativas de mis evaluadores, siempre había sacado buenas calificaciones y temía decepcionar a las personas. Cuando supe esto, después de muchas semanas de introspección y desahogo, yo lo llamaba mis periodos de dudas existenciales, un buen amigo me ayudó a retomar el rumbo como más me gusta, con un método paso a paso para elaborar mi trabajo. Funcionó perfecto, terminé en 1 mes lo que no hice en muchos y estuve satisfecha.

El segundo, cuando intentábamos quedar embarazados. Esta historia ya la conté en este post y se resolvió cuando entendí lo que pasaba, estaba preocupándome demasiado. Me ocupé en otras cosas y aquí estamos ahora.

Al día de hoy y después de aullarle toda la noche a la luna llena, de verdad fue lo único que me faltó jaja, amanecí decepcionada y sin señales de parto. Después de tuitear lo ocurrido, me llega un mensaje que me hizo reflexionar (gracias Vivi) y empiezo a comprender que realmente no me siento preparada para el parto, tengo mucho miedo que  algo le pase a mi bebé e inconscientemente siento que está mejor dentro de mi, además tengo la presión de entregar unas cosas del trabajo… y demás.

Tengo que aprender a relajarme un poco, dejar la casa tirada, los papeles sin entregar, los posts sin programar, pero todo eso va poco a poco.

Aclaro que no estoy tan loca como antes, he mejorado, he aprendido a dejar cosas, pero aún me cuesta trabajo, supongo que esto será de toda la vida, pero por ahora lo haré por mi bebé, para ayudarle a que nazca, ella tiene que saber que me muero de ganas de tenerla en mis brazos y que todo va a salir bien. Si no tengo confianza yo, ¿Cómo podré transmitirsela a ella?

Por cierto les recomiendo este artículo que me pasaron: El reflejo de eyección materno-fetal.

El amor detrás de Stephanie Nielson

Esta es una de las historias que espero contar a mi hija como una de las más hermosas experiencias de vida que uno puede encontrar.

Todo empieza con una  pareja que tiene 4 niños pequeños, ambos son guapísimos y felices. Un verano suben a dar un paseo en avioneta con un amigo suyo y lamentablemente sufren un accidente.

Ella está en coma durante 3 meses con quemaduras en el 80% de su cuerpo, su esposo sobrevive con algunos daños no tan graves y su amigo muere.

Cuando ella despierta y se encuentra con su realidad, siente que el mundo se le viene abajo pero al ver a sus pequeños empieza a agradecer a Dios por mantenerla con vida y darle la oportunidad de criarlos.

Es difícil, su cuerpo duele y la gente la mira extraño, pero con el amor de su familia ha podido superar todo. Su fe en Dios está intacta y cada día comparte con el mundo el maravilloso milagro de la vida.

Ahora, tienen una nueva bebé y la esperanza que nos da su historia llena de inspiración mi corazón.

Ella aún es hermosa, no importa su apariencia.

Puedes seguir su día a día en el blog NieNieDialogues (en inglés)

Una gran historia de esperanza, dedicación y amor.

Recordatorio materno:

El amor es sufrido, es benigno, todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta… Enseña a tu hija las cosas importantes de la vida.

Organización trabajo/casa

 

Como he contado antes, desde que hay una pequeña persona creciendo dentro de mi no soy la persona más organizada del mundo, tal vez no lo he sido nunca y hasta ahora he tenido tiempo de notarlo jaja.

El sábado pasado me propuse hacer limpieza del que será el cuarto de la bebé y que por ahora es el cuarto de los “tiliches” (cosas que se guardan, acumulan, inservibles pero que siguen ahí).

Pasé 4 horas, organizando mis bolsas. Y no es que tenga muchas, noo, es que es íncreible la cantidad de cosas que puedo almacenar en ellas, con decirles que junté más de 15 botellas de agua vacías y basura al por mayor, pasando por mis talones de cheque (recibos de nómina), recibos de la luz, agua, teléfono de tiempos ancestrales y una que otra fruta a punto de descomposición.

Que vergüenza.

Si hubiera visto todo eso mi madre… lo bueno que vive del otro lado de la ciudad y nunca viene a visitarme muajaja.

Por lo pronto me detengo a pensar: “Y si esto sigue así cuando tengamos a la niña?”