La llegada de Emma (III) : La inducción del parto

Esta historia es una continuación de La llegada de Emma (I): Pasando las 40 semanas y La llegada de Emma (II): Cumpliendo 41 semanas.

Con la oxitocina vía intravenosa y los monitores puestos supuse que podría dormir un rato antes de que empezaran las contracciones, así que me acomodé lo mejor posible en la camilla intentando dormitar. Como fondo escuchaba el monitor de la mujer que quedaba conmigo en la sala de labor, el monitor de mi bebé y un murmullo musical que me parecía una canción de Maná, además de el sonidito que hacen los iphones cuando llega un mensaje.

La naturaleza me hizo curiosa así que pasé mis ojos cual escáner por todo el lugar para saber de dónde provenía aquella música que murmuraba. Mi oído musical me condujo hasta la camilla de enfrente, el doctor tenía música en su celular! al principio me pareció una falta de respeto hacia nosotras las parturientas, pero al notar su aspecto locochón y un poco cansado, decidí darle una oportunidad. Total, no tenía otra cosa que hacer ese día.

Llegaron las 5:00 de la tarde, tenía una hora con el medicamente y los internos me habían hecho la entrevista de rutina unas tres veces. De verdad, tres veces, no sé por qué. Llego a pensar que era para saber si estaba lúcida todavía, ni que me hubieran puesto qué en la intravenosa jaja, me preguntaban si sentía algo, pero nada…

5:05 el monitor empezó a emitir un pitido y se prendió una luz roja que parpadeaba rítmicamente. Lo miré y leí los números que aparecían 168, 175, 180, 190, 180, 165.  ¿Qué pasa? no se supone que el corazón no debe pasar de 160? por qué nadie viene? Llamé a una de las enfermeras, quien a su vez llamó a uno de los internos.

-Es una contracción- me informó y nunca fui más feliz, a pesar de que no sentía nada.

5:15 otra vez ese pitido infernal, nadie viene de nuevo. Le gritó a los internos, pueden venir por favor? Me tocaron la panza y me preguntaron si sentía algo, nuevamente no.

-Debes tolerar mucho el dolor- dijo y me sentí la mujer maravilla.

5:30 -pi, pi, pi , pi piiii- luz roja, luz roja, luz roja de nuevo. El doctor se despierta de un salto y corre hacia mi monitor.

-Sientes algo?- preguntó

-No- respondí

-Mmm ¿Por qué no me había llamado?- dijo mirando a los internos, a mi se me paralizó el corazón…

-¿Qué pasa?- pregunté

-Se le está acelerando el corazón a tu bebé, no va a aguantar el trabajo de parto, te tendré que hacer una cesárea-

Continuará….

 

La llegada de Emma (IV): El ginecólogo chopper

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22 thoughts on “La llegada de Emma (III) : La inducción del parto

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  2. Madre mía!!!! Y así me quedo? Que angustia, sin saber que paso? Jolin, a la primera de cambio ya programan una cesarea? Cuenta, cuenta…

  3. Narras muy bien, lo digo con la boca muy grande. Has narrado la historia manteniendo el suspenso, no me he aburrido ni una línea. Te felicito. Es un gusto leerte. Me alegro saber de que estén bien, en mi caso fue mi corazón el que se aceleró descontroladamente, ahí se decidió la cesárea. Pero como has dicho, lo bueno es que estamos bien, sanas y felices.

    Un abrazo

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